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Psicóloga Forense en Madrid y Burgos | Leticia Santamaría

Si estás leyendo esto, es probable que te encuentres en una situación así: alguien de tu entorno —o tú mismo— necesita un informe pericial psicológico para un proceso judicial, y no tienes claro en qué fijarte para elegir bien. No es una decisión menor: un informe pericial psicológico es un documento legal, sometido a las mismas garantías que cualquier otra prueba judicial, y de él pueden depender decisiones muy importantes en tu vida o en la de alguien cercano a ti. En esta guía te explico, sin tecnicismos innecesarios, qué debes tener en cuenta antes de contratar a un perito psicólogo forense.

¿Qué formación debe tener un perito psicólogo forense?

En España no existe todavía un título habilitante específico de «psicólogo forense»: cualquier psicólogo colegiado puede, técnicamente, realizar un peritaje sin la suficiente formación.

No toda formación complementaria pesa lo mismo. Hay una diferencia real entre un curso puntual de pocas horas y un posgrado extenso, con prácticas en Juzgados supervisadas de verdad en evaluación y redacción de informes periciales. Un ejemplo de ello sería el Máster de Psicología Clínica, Legal y Forense de la Universidad Complutense de Madrid. Es este tipo de posgrados lo que preparan para enfrentarse a un caso real: conocer a fondo una metodología de evaluación distinta a la clínica, saber manejar pruebas psicométricas con escalas de control, y saber estructurar y defender un informe ante un juzgado.

Y desconfía de un atajo mental muy habitual: pensar que, cuanto más años lleve alguien ejerciendo, mejor va a ser su trabajo. Los años de experiencia no garantizan nada por sí solos si no van acompañados de una formación específica sólida — llevar mucho tiempo haciendo algo no es lo mismo que hacerlo bien. Lo que de verdad marca la diferencia entre un perito bien preparado y uno que solo cumple el mínimo legal es la combinación de ambas cosas, no la antigüedad por sí misma.

¿Puede contratarlo cualquier persona, o necesito pasar por un abogado?

Puede solicitar los servicios del psicólogo/a tanto el abogado como la persona inmersa en el proceso judicial. Existen dos vías:

  • Perito de parte: Suele ser la gran mayoría de los casos. Lo contrata directamente cualquier persona con interés legítimo en el procedimiento: el propio interesado, el abogado o incluso un familiar.
  • Perito designado judicialmente: el juzgado lo asigna, normalmente por sorteo entre los profesionales inscritos en las listas oficiales. Suele ser un proceso mucho más lento debido a la enorme lista de espera del sistema judicial y la regularización de la profesión.

 

Preguntas que deberías hacerle antes de contratarlo

  • ¿Está colegiado/a? Pide el número de colegiado: es información pública y puedes comprobarla en el colegio oficial de la comunidad correspondiente.
  • ¿Tiene formación específica en psicología forense? Muy importante haber realizado posgrado extenso que abarque todas las casuísticas que suelen requerir un informe y con prácticas en juzgados o con profesionales consagrados en el sector.
  • ¿Podrá ratificar el informe si se lo solicitan? Es crucial que un perito sepa defender correctamente su informe en sala.
  • ¿Qué metodología utiliza? Un peritaje serio combina entrevista, pruebas psicométricas con escalas de control (para detectar si la persona evaluada exagera o disimula) y el contraste con otras fuentes de información. Debe desconfiar si le ofrecen un diagnóstico basado en un único test o una sola conversación.
  • ¿Cómo garantiza la objetividad, sabiendo que le contrata una de las partes? Un buen profesional trabaja siempre contemplando la hipótesis contraria a la suya, y nunca promete un resultado concreto.

¿Cuánto suele costar y qué influye en el precio?

El coste total de un peritaje psicológico forense no es una cifra única, sino la suma de varios conceptos independientes. Por un lado está la elaboración del informe pericial en sí; por otro, las sesiones de evaluación y entrevistas necesarias para poder redactarlo; y, si el caso llega finalmente a juicio, la asistencia y ratificación del informe ante el tribunal.

A estos conceptos se pueden sumar otros según las particularidades de cada caso: el número de personas que haya que evaluar, las pruebas psicométricas específicas que sea necesario aplicar, o los gastos de desplazamiento cuando el peritaje se realiza fuera de la zona habitual de trabajo del profesional.

Por eso, dos peritajes aparentemente parecidos pueden tener presupuestos muy distintos: no es lo mismo un caso que se resuelve con el informe y una única sesión de evaluación, que otro que requiere varias entrevistas y, además, ratificación presencial en el juzgado.

Como orientación general, y sumando todos estos conceptos, un peritaje psicológico forense completo suele moverse entre cifras tan variadas como 900 € y 2000 €, IVA no incluido.

Al no ser un ejercicio sanitario el IVA se ha de cobrar a parte.

Señales de alarma que deberían hacerte dudar

  • Te garantiza un resultado concreto («con mi informe ganas la custodia seguro»). Esto va contra la ética profesional: nadie puede prometerlo.
  • No puede o no quiere acreditar su colegiación.
  • No te explica en qué va a consistir el proceso.
  • No tiene formación en Psicología Legal y Forense
  • Quiere hacer que un informe clínico valga como forense. 

¿Necesitas un informe pericial psicológico?

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